Es bien sabido que los avances tecnológicos están cambiando la manera en cómo vivimos, además de que tienen un gran impacto en los procesos de compra. Ahora podemos tener acceso a un sinfín de productos y servicios por medio de Internet, a esto se le denomina comercio electrónico o e-commerce, que consiste en la compra y venta a través de la red. Sin embargo, la clásica tienda física sigue posicionándose como la herramienta de mayor alcance puesto que, según una investigación realizada por in-Store Media, el 79% de las novedades en productos o servicios se dan a conocer en el punto de venta, es decir, la tienda física; además de que el 82% de las decisiones de compra del consumidor se toman cuando se está frente a las estanterías de la tienda. Otro dato importante es que las marcas que realizan una comunicación física con el cliente dentro de los establecimientos pueden aumentar un 44% la intención de compra y un 17% las ventas.

¿Cómo tener éxito en el punto de venta?

 

Existen muchos elementos que podemos utilizar para nuestras campañas publicitarias, pero el verdadero reto es cómo establecer nuestra marca o negocio por medio de las tiendas físicas, puesto que no podemos apostarle completamente todo a los dispositivos electrónicos o a otro tipo de tecnología, al final del día muchos consumidores prefieren ir directamente a las tiendas y ver o conocer los productos y servicios que se están ofreciendo.

Para alcanzar el éxito en tu punto de venta es importante que consideres los siguientes elementos: la exhibición de productos en función de la satisfacción del cliente, además de su rentabilidad; es decir, fabricantes y cadenas comerciales pueden entender perfectamente lo que el consumidor está esperando para satisfacer sus necesidades gracias a lo que se denomina Category Management, con esto se logra exhibir aquellos productos cuya demanda es superior, alcanzando un nivel de rentabilidad deseado.

El incremento de la visibilidad de la marca se genera por medio del concepto anterior, ya que debe responder a la demanda y desplazamiento de los productos; se trata de un acomodo que puede cambiar en cada región e incluso en cada tienda, ya que el consumidor tiene diferentes características de acuerdo a su ubicación geográfica.

Tener el producto al alcance del cliente es uno de los elementos claves, puesto que no solamente es responsabilidad del Merchandising que el producto esté en el lugar, cantidad y momento adecuado para ser adquirido por el consumidor; esta tarea representa un compromiso entre todos los que conforman la cadena de suministro. Además, es imprescindible que cuando el producto se encuentre en la tienda, todos los trabajadores de esa área resurtan y acomoden el producto de manera correcta para que así el cliente pueda localizarlo y adquirirlo.

Finalmente, se debe tener en mente la comunicación en el punto de venta, es decir, cuidar todos los canales alrededor de la marca, desde el empaque hasta las plataformas digitales a través de las cuales se hará llegar un mensaje al consumidor sobre la relevancia de la marca y sus productos.